El arte de visualizar: cómo crear tu Vision Board y diseñar el año que deseas
- Izel zanic Team

- hace 6 días
- 4 Min. de lectura
Hay algo profundamente simbólico en los comienzos. El inicio de un año no es solo un cambio de calendario: es una pausa colectiva, un momento en el que todas y todos , casi sin darnos cuenta, miramos hacia adentro y nos preguntamos ¿qué quiero realmente ahora?

No hablamos de propósitos vacíos ni listas interminables que se olvidan en algún momento del año. Hablamos de intención. De dirección. De esa claridad silenciosa que, cuando se cultiva bien, transforma decisiones pequeñas en grandes cambios.
Ahí es donde entra el vision board: una herramienta que combina visualización, deseo, estética y consciencia. No es solo un collage bonito. Es un mapa energético, emocional y mental de la vida que estás lista para habitar.
Hablemos de… ¿Qué es un vision board y por qué sigue siendo tan poderoso?
En un mundo saturado de estímulos, el vision board funciona como un ancla. Es una representación visual de lo que deseas atraer, experimentar y construir. Imágenes, palabras, símbolos y texturas que hablan directamente a tu subconsciente.
La ciencia lo respalda: el cerebro no distingue del todo entre lo imaginado y lo vivido. Cuando ves repetidamente una imagen que representa una meta, activas los mismos circuitos neuronales que se activarían al estar cerca de alcanzarla. Pero hay algo más, algo menos racional y más sutil: la intención sostenida crea movimiento.
Por eso, las personas que utilizan vision boards no solo sueñan más, también deciden mejor. Empiezan a decir no con más facilidad. Ajustan hábitos. Cambian prioridades. Todo se alinea.
Antes de crear: el ritual previo (no te lo saltes)
Un vision board poderoso no se hace con prisa. Antes de recortar, pegar o diseñar, hay que limpiar el e

spacio interno.
Reserva una mañana o una tarde solo para ti. Apaga notificaciones. Prepara el ambiente como si fueras a recibir a alguien importante, porque lo estás haciendo: a tu versión futura.
Puedes acompañarte de:
Una vela blanca o dorada
Incienso, palo santo o una fragancia que te calme
Música suave o instrumental
Un cuaderno y un lápiz
Antes de pensar en lo que quieres, pregúntate:
¿Qué necesito soltar para avanzar?
¿Qué versión de mí ya no me representa?
¿Cómo quiero sentirme este año?
Escribe sin filtros. No busques respuestas “correctas”. Busca honestidad.

Define tus áreas clave (menos es más)
Uno de los errores más comunes es querer abarcarlo todo. Un vision board efectivo es claro, no caótico. Te recomiendo trabajar entre 5 y 7 áreas como máximo.
Algunas esenciales:
Carrera y propósito
Abundancia y estilo de vida
Relaciones y amor
Bienestar físico y emocional
Imagen personal y energía femenina
Espiritualidad o crecimiento interior
Viajes y experiencias
No todas tienen que estar presentes. Elige las que hoy son prioridad real, no las que “deberían” importarte. Haz lo que te resuene en el corazón. ♥️
Cómo elegir imágenes que realmente funcionen
Aquí es donde entra el criterio mágico . No se trata de pegar cosas bonitas sin sentido. Las imágenes deben provocarte una reacción visceral. Algo que te haga pensar: sí, esto es.
Busca imágenes que:
Representen emociones, no solo objetos
Muestren escenas, no poses forzadas
Sean aspiracionales pero creíbles
Tengan coherencia estética entre sí
Si tu año ideal se siente sereno, no elijas imágenes caóticas. Si deseas expansión y visibilidad, evita imágenes apagadas o minimalistas en exceso.
Incluye también palabras o frases cortas:
“Calma”
“Elegancia sin esfuerzo”
“Claridad”
“Abundancia sostenida”
“Confío en mi intuición”
El toque esotérico: símbolos que amplifican intención
Aquí es donde el vision board se vuelve mágico, pero con elegancia.
Puedes integrar:
La luna, para ciclos y manifestación
El sol, para vitalidad y éxito
El número del año, escrito a mano
Símbolos de astrología que te representen
Colores según la energía que quieras atraer
Dorado: abundancia
Verde: crecimiento
Rosa: amor propio
Azul: calma y comunicación
No necesitas creer en todo. Solo sentir que conecta contigo.

Físico o digital: elige tu formato
Ambos funcionan. La diferencia está en cómo interactúas con él.
Vision board físico
Ideal si eres táctil y visual. Colócalo donde lo veas todos los días: tu vestidor, escritorio o habitación.
Vision board digital
Perfecto si viajas mucho o trabajas con el móvil. Úsalo como fondo de pantalla o en una app que revises a diario.
Lo importante no es el formato, sino la frecuencia de contacto.
El verdadero secreto
Un vision board no se crea y se olvida. Se activa.
Obsérvalo cada mañana durante 30 segundos
Visualiza cómo se siente vivir esa vida
Pregúntate antes de decidir algo:
¿esto me acerca o me aleja de mi visión?
Si en algún momento ya no resuena, ajústalo. Evolucionar también es manifestar.
Un recordatorio final😜
No todo se manifestará como lo imaginas, pero muchas cosas llegarán incluso mejor. El vision board no controla el cómo, solo el hacia dónde. Y eso, en un mundo tan cambiante, es un lujo.
Este año no se trata de correr más rápido. Se trata de vivir con intención, belleza y coherencia.
Con cariño Joss y Alessandra 🍒💕✨
Nos leemos la próxima



























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